Era verdad lo que decía mi abuela: "Si estás atenta, todos los días se aprende algo bueno". Me ha pasado de aprender hasta 10 cosas nuevas en un día, pero eso era en la época en que era más ignorante, o sea, ayer o hace un minuto.
La dificultad con aprender en este presente que vivimos es que hay tanta información y tan poco tiempo para informarse que, a veces, se nos produce como una indigestión ( o un empacho como le llamaba mi abuela)* y ya no sabemos si lo que estamos buscando es lo que realmente queríamos saber.
Por eso es tan importante, antes de ni siquiera pensar en buscar algo, determinar cuales son realmente nuestros sueños, ambiciones e intereses verdaderos porque ese conocimiento nos llevará a dilucidar que es lo que realmente estamos buscando y escaparemos del peligro de pasarnos toda la vida absorbiendo material inútil y desprovisto desentido para nosotros cuando ahi, al lado nomás, están los datos que podrían resolver nuestras dudas y pesares.
Quizás sea de otra época pero prefiero la calidad a la cantidad y por eso elijo lo que dejo entrar en mi mente.
Nos leemos
* Oirán mucho sobre mis abuelas, que eran personas sin educación formal pero con una gran sabiduría popular.
No hay comentarios:
Publicar un comentario